¿Qué es un fibroma?
Un fibroma (que a menudo también se conoce como verruga pediculada o pápula cutánea blanda) es un crecimiento benigno del tejido conjuntivo. Estas alteraciones cutáneas son totalmente inofensivas desde el punto de vista médico y no son contagiosas, pero a menudo resultan molestas, ya sea por razones estéticas o porque rozan con la ropa y las joyas.
Es importante saber que lo que se conoce como «fibroma blando» no es una verruga propiamente dicha (que está causada por un virus), sino simplemente un crecimiento excesivo del tejido conjuntivo.
En principio, las verrugas pediculadas pueden aparecer en casi cualquier parte del cuerpo. Son especialmente frecuentes en los pliegues de la piel o en zonas donde hay roce:
- Cara y párpados: aquí, los pabellones cutáneos suelen resultar molestos en el día a día, ya sea por motivos estéticos o a la hora de maquillarte. En la delicada zona de los párpados se requiere la máxima precisión.
- Cuello y escote: la fricción causada por collares o cuellos suele provocar inflamaciones o sangrados en el fibroma.
- Boca y lengua: En la cavidad bucal también pueden aparecer crecimientos de tejido conjuntivo (fibromas irritativos) por morderse repetidamente.
Axilas y zona íntima: Zonas típicas en las que suelen aparecer varios pequeños apéndices cutáneos debido a la fricción entre la piel.
¿Qué tipos de fibromas hay?
Desde el punto de vista médico, clasificamos los crecimientos de tejido conjuntivo principalmente en dos tipos, que se diferencian en su estructura, forma y apariencia típica en el cuerpo:
Fibroma blando (fibroma molle)
Esta forma es la más común entre los pápulas cutáneas y, coloquialmente, se suele llamar «verruga con tallo ». Lo que la caracteriza es su base estrecha, por la que el fibroma sobresale de la superficie de la piel como si fuera un tallo (fibroma pendulum).
- Aspecto: de color piel a ligeramente marrón, con un tamaño que va desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros.
- Zonas típicas: sobre todo en los pliegues de la piel o en zonas de fricción, como los párpados, el cuello, la nuca y las axilas y la ingle. A muchas personas les salen a partir de la mediana edad.
Fibroma duro (fibroma durum)
A diferencia de la variante blanda, el fibroma duro se forma en las capas más profundas de la piel. Por eso se nota duro al tacto y suele tener una estructura nodular plana, apenas elevada.
- Aspecto: El color va desde el rosa pálido, pasando por tonos piel, hasta tonos marrones más oscuros.
- Zonas típicas: suelen aparecer sobre todo en las piernas y los brazos, y no es raro que surjan como reacción a pequeñas lesiones o picaduras de insectos.
Extirpación de fibromas en Fráncfort
La extirpación de fibromas (verrugas pediculadas) es una intervención rutinaria y breve que realizamos de forma ambulatoria en nuestra consulta de Fráncfort. Dependiendo del tamaño, el tipo y la ubicación del fibroma, elegimos el método más adecuado para conseguir un resultado estético:
- Extirpación quirúrgica: Las verrugas pediculadas más grandes o los fibromas irritantes (por ejemplo, en zonas sometidas a una gran fricción mecánica, como el cuello o las axilas) se extirpan con precisión y sin dolor bajo anestesia local.
- Terapia con láser suave: sobre todo en la cara, los párpados o el escote, nuestro equipo apuesta por láseres de alta precisión. El tejido se elimina de forma suave y sin sangrado, sin necesidad de puntos de sutura y con un riesgo de cicatrices muy bajo.
¿Te puedes quitar los fibromas tú mismo?
Desde el punto de vista médico, te recomendamos encarecidamente que no te cortes ni te ates tú mismo las verrugas pediculadas. Esto suele provocar inflamaciones dolorosas, infecciones y cicatrices antiestéticas.
Por qué deberías evitarlo
Riesgo de infección e inflamación
Los apéndices cutáneos tienen un gran riego sanguíneo. Si los cortas o los atas de forma incorrecta, dejas las capas profundas del tejido expuestas a las bacterias, lo que puede provocar inflamaciones dolorosas.
Cicatrices antiestéticas
Las intervenciones realizadas por personas sin formación suelen dejar pigmentaciones irregulares y oscuras o cicatrices visibles, que resultan más molestas desde el punto de vista estético que el fibroma original.
Riesgo de confusión
No todas las lesiones cutáneas que parecen verrugas pediculadas lo son realmente. Antes de extirparlas, un especialista debería examinarlas para descartar que se trate de otra lesión cutánea que requiera un diagnóstico más detallado.
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